TDAH – Cuando no todo vale en las redes

Los foros de afectados por TDAH pueden ser de gran ayuda, pero también pueden hacer mucho daño si no se usan responsablemente. Y es que NO todo vale en la red. Hay “caramelos envenenados”.

Por ejemplo, cuando padres y madres de hijos con TDAH buscan ayuda en las redes sociales, suelen encontrar informaciones contradictorias, que lejos de aclarar sus dudas, les crean más confusión y les generan una gran inquietud.

 

De Facebook y otras hierbas

madre consultando facebookComo sabéis, soy miembros de varios grupos de ayuda al TDAH. Algunos de adultos afectados, pero mayoritariamente grupos de madres y padres que buscan apoyo para gestionar mejor el TDAH de sus hijos. No negaré que muchos de estos grupos sirven a menudo de autoayuda, tanto para desahogarse, como para compartir experiencias sobre el manejo del TDAH. 

Sin embargo, también es cierto que a veces me horroriza ver según qué intervenciones y “consejos”.

Por un lado, abundan muchas respuestas impulsivas, cuando alguien no ha leído bien la primera intervención y responde o interviene de forma precipitada. Probablemente ocurre porque detrás de un niño/a con TDAH, suele haber un padre/madre también con TDAH. Entonces, su impulso por contestar de inmediato, le puede más que la calma para leer a conciencia lo que tiene delante.

En estos casos (en los que se lee en diagonal, se malinterpreta el contenido o, simplemente, no se ha entendido), estas precipitadas respuestas fruto del arrebato del momento, suelen ser incoherentes, simplonas o carentes de interés. Con lo cual, el hilo del post se acaba perdiendo por anodino o surrealista.

Este tipo de intervenciones, no aportan nada; y, en el peor de los casos, provocan acaloradas y absurdas discusiones que solo sirven para encender los ánimos entre los miembros de esa comunidad.

Antes de intervenir, vale la pena asegurarse de que entendemos bien lo que leemos y, por supuesto, pensar dos veces lo que vamos a escribir. Una buena pregunta que nos podemos hacer antes de intervenir es “Esto que voy a escribir ¿qué aportará a la comunidad?“.

Dicho todo lo anterior, ahora me voy a centrar únicamente en aquellas respuestas, en las que SÍ se ha interpretado correctamente el post que inicia una conversación.

Cuando se trata de estrategias en el hogar

A menudo, un hilo comienza con un comentario en forma de pregunta. Por ejemplo: ¿Qué hacéis para que vuestro hijo haga los deberes en  casa? O bien, “La hora de ir dormir es una batalla campal. ¿Alguna idea?”. Y las respuestas suelen ser comentarios de personas explicando que tal o cual estrategia con el hijo le ha funcionado bien.

La mayoría de esas de intervenciones suelen ser muy positivas, pues ahí se crea un diálogo rico y constructivo. Se dan muchas ideas y siempre hay alguna perla más que aprovechable. Es de agradecer que se compartan este tipo de experiencias. Además, no todos los padres tienen la suficiente imaginación para encontrar herramientas creativas y lograr darle la vuelta a situaciones conflictivas. En este sentido, la red se convierte en un inestimable banco de valiosos recursos compartidos, de los que echar mano cuando haga falta.

Aun así, se debe ser crítico, valorar si es aplicable o no a tu caso concreto y, sobre todo, evaluar si lo aconsejado es razonablemente lógico y educativo, cosa que no siempre sucede. Me remito, por ejemplo, a mis 3 últimos artículos publicados en mi blog a raíz del “consejo” de varias personas, recomendando devolver el cachete o golpe al niño cuando tu hijo con TDAH te pega.

Dejando de lado casos extremos como el que acabo de citar, y resumiendo: antes de intervenir, hay que asegurarse de entender bien lo que se lee. Y, en cuanto hacer aportaciones valiosas: bienvenidas sean aquellas ideas, comentarios y experiencias que realmente AYUDAN a otros padres y madres.

Cuando se trata del abordaje farmacológico

Por otra parte, en estos foros veo otro tipo de intervenciones que encuentro peligrosas y resbaladizas. Sobre todo, porque lejos de ayudar, lo que provocan es confusión y desconcierto en las familias. Parto de la base de que el tratamiento para el TDAH es un tratamiento multimodal, en el que intervienen factores educativos (manejo en el hogar y en la escuela), intervención psicoterapéutica y, si hace falta, refuerzo de aprendizaje y abordaje farmacológico. Aclaro que no voy a posicionarme ni a favor, ni en contra de la medicación. Mi objetivo con este artículo no es otro que el de hacer una llamada a la responsabilidad. A la responsabilidad de informarse y de formarse, antes de “aconsejar” o “dejarse aconsejar” por todo lo que leemos en las redes sociales.

“Medicación, sí o no”

Cuando a alguien en un foro o chat se le ocurre tocar el tema de la medicación, se entra de inmediato en terreno pantanoso. Ineludiblemente, aparece entonces la eterna discusión, la que cuestiona el tratamiento con fármacos y todo se reduce a: “Medicación, sí o no”, entrando en batallas dialécticas sin tener –en la mayoría de los casos- conocimiento de causa. Se banaliza así la decisión del profesional que la ha prescrito, como si tomar medicación se tratara de un capricho o una elección. Por ahí, ya se entra en sórdido mundo de recomendaciones y consejos sobre “terapias alternativas” o substitutas que ponen los pelos de punta.

No todos los síntomas del TDAH se presentan en todos los afectados, y ni si quiera con la misma INTENSIDAD. Por tanto, dentro de lo que es el tratamiento multimodal, puede ser que un niño necesite la medicación o puede ser que no. Tan irresponsable es no dar la medicación cuando es necesaria, como lo es darla cuando no se necesita. Todos los fármacos tienen efectos secundarios (hasta la “inofensiva” aspirina) y quién debe decidir, no es el padre o madre sino el profesional de referencia. ¿Acaso cuestionamos si un diabético debe tomar insulina o no? Es solo un ejemplo.

“Medicación sí, pero…”

Y luego, aceptando el tratamiento farmacológico, abundan otro tipo de intervenciones. Son respuestas a preguntas sobre fármacos, del tipo “qué toman vuestros hijos, en qué cantidad, cómo les va, lo voy a probar, etc.”, multiplicándose las respuestas de lo más variopinto, y hasta contradictorias, contando cada uno su experiencia y opinando sobre lo que “tú debes dar o no a tu hijo, porque a mí me ha ido bien o me ha ido mal”.

A mi entender, ambos tipos de intervenciones son de lo más peligroso. Lejos de ayudar, crean más desconcierto en quién las lee. O peor aún, algún padre o madre, cambia las prescripciones médicas por los “consejos y recomendaciones” que ha leído en un foro o chat de Internet.  TU caso, no es el caso de TODOS. Cada niño con TDAH es un mundo, cada niño metaboliza la medicación de manera distinta. Lo que puede haber ido bien a tu hijo, puede resultar fatal para otro. Confiad en vuestro especialista y, si por lo que sea no os merece confianza, cambiad de profesional.

Seamos responsables

Hay mucha desesperación y sufrimiento detrás de casos de hijos con TDAH. Y, si bien es cierto que es positivo informarse, también hay que formarse y ser muy críticos para validar o invalidar todo cuanto se lee en Internet. No debemos dar credibilidad a lo primero que encontramos.

Se debe contrastar toda información, buscar las fuentes originales, asegurarse de las evidencias científicas antes de opinar o difundir, etc. En definitiva, no creerse lo primero que se lee en cualquier página web. No solo en páginas, sino en lo que ahora nos ocupa: en los foros o chats a los que los padres acuden en busca de ayuda. Porque con  la mejor de las intenciones, y sin quererlo, podemos hacer daño.

Por favor, seamos responsables en nuestras intervenciones.


Coméntanos tu experiencia

Nos encantará leer tus comentarios, preguntas o dudas, que puedes escribir más abajo. Además, nos pueden servir para elaborar futuros artículos en los que podrás encontrar respuestas a tus inquietudes.  Como Coach, como Pedagoga y como madre, os deseo lo mejor. Nos vemos en el próximo GUIÑO. guiño de Coaching para TDAH

¡Sed felices!

© Elena O’Callaghan Duch


Recibe los próximos “GUIÑOS de COACHING EDUCATIVO y para TDAH” cómodamente en tu bandeja de entrada. 

6 comentarios

  1. Gema Chilleron Del Valle

    Hola soy una madre muy preocupada no se cómo enfrentar lo que le pasa ai hijo ya desde infantil me dijeron que era un niño inmaduro,en tercero de primaria la profesora me dijo que le mirase el neurólogo me dijo que no tenía déficit de atención,el logopeda psicóloga dijo que rozaba la enfermedad en 5de primaria en el colegio pedí porfavor que alguien me ayudara y el directore le mando al psicologo tuvimos que rellenar papeles y devolvérselos también me dijo que no,pero una madre nota cuando ha tu hijo le pasa algo le cuesta mucho prestar atención a los estudios tanto es así que repite este año en 2de la eso,en primero el tutor me le iba ayudar a que le mirara la orientadora y psicóloga pero vino el covid y tampoco esto es desesperante.Por cierto deciros que llevas desde que nació sin trabajar y hemos sido nosotros los que le hemos ayudado tirando os horas y horas con él para ir sacando curso pero esta vez no se ha podido pero ya no me preocupa eso sino no que a él le pasa y no sabemos que hacer.Mi correo es gechiva71@hotmail.com.una madre desesperada.

  2. Me ha gustado mucho el artículo, voy a echar un vistazo al resto de tus publicaciones. En estos momentos estoy inmerso en un proceso de identificación en mi hijo (todo apunta a la doble excepcionalidad de TDAH/AACC). Ha sido un largo y duro proceso el llegar hasta aquí, pero todo parece ir por el buen camino. A lo largo de este camino me he encontrado también conmigo mismo y me gustaría compartir mi experiencia, aprovecho un comentario que hice en uno de esos grupos de Facebook en los que se ve de todo como bien dices… (hago un “corta y pega”):

    Vago, irresponsable, desastre, desordenado, impulsivo, despistado, inestable (emocionalmente hablando), … Estos son algunos ejemplos de los calificativos que he tenido que soportar a lo largo de toda mi vida y que me han pesado, porque si bien es cierto que algunas (muchas para ser sinceros) de mis actuaciones pueden dar lugar a que los demás usen alguno de estos términos, no han sido fruto de mi propia voluntad. La gente no es capaz de imaginarse la cantidad de esfuerzo que dedico para cada uno de esos momentos que la gente sin TDAH realiza de forma automática, tampoco pueden entender por qué me comprometo con toda mi buena voluntad a hacer algo y después me olvido, dando como resultado una “falta de interés ” hacia la otra persona, hacia una tarea o hacia una cuestión del trabajo, pues mi intención es precisamente contentar a la otra persona y el resultado es, muy probablemente, el enfado de la otra persona o del jefe y una crítica negativa hacia mi mismo que afecta a mi ya debilitada autoestima. Prácticamente nadie es capaz de saber cómo me siento ante éstos “fracasos”, porque intento hacer las cosas lo mejor posible y me veo imposibilitado por algo que llevo dentro y que, hasta ahora, no he podido comprender. A esto hay que sumarle una carga emocional que nadie entiende (cuántas veces habré escuchado que no entienden por qué me pongo así…).

    Ha sido tener un hijo con unas dificultades y unas características singulares las que han hecho que empiece a conocerme algo mejor, pues me he visto reflejado en él y eso me ha servido de mucha ayuda. Hasta ese momento no conocía absolutamente nada sobre el TDAH y las altas capacidades. No podía entender los patrones de conducta, emocionales y de pensamiento que vivían en mi, simplemente me veía diferente al resto. Esto último me ha llevado a pensar en enfermedades psiquiátricas de todo tipo. Ha sido ver en mí esas cosas que he ido leyendo sobre el TDAH y las AACC y unas ansias enormes de poder ayudar en sus dificultades a mi hijo las que han hecho que me lance a hacer una detección de éstas. Ahora, por fin, pongo nombre a una parte muy importante en mi y comprender su funcionamiento, ahora tengo más claras mis limitaciones pero también mis puntos fuertes. Comprendo también el porqué de esas miradas cuando exponía mi punto de vista sobre cualquier punto, dándome a entender que no tenía ni la menor idea de lo que estaba diciendo y yo sin entender cómo no eran capaces de entender mi visión sobre esos temas.

    Por primera vez me veo con fuerza para “enfrentarme a la vida” con la mirada al frente, ya que partiendo de un mayor autoconocimiento se hasta donde voy a poder llegar y poco a poco iré mejorando en los aspectos que me limitan el resto (hasta donde llegue, que por poco que sea ya es un logro). Ahora “me rio” de esos defectos que me han venido de serie, pues he de asumirlos y nadie es perfecto… he comprendido que con una buena dosis de autoestima y trabajo personal la vida se ve de otro color y que las críticas de los demás no deben de afectarme cuando no sean constructivas, porque esa gente no merece una parte tan importante en mi vida personal, no son verdaderos amigos. Estando bien contigo mismo se consiguen grandes logros y acabas con la gente que de verdad importa a tu lado. Del mismo modo que antes no aceptaban mi forma de ser, ahora no aceptarán mi explicación y no merece la pena gastar energía en ello. Hay que crecer personalmente y no esperar cambios en los demás, solo sentirse bien consigo mismo y lo demás vendrá solo.

  3. GINA STELLA DI MARIA SANTOS

    El artículo “TDAH – Cuando no todo vale en las redes “, me encantó. Es exactamente lo que los padres y docentes necesitan . Es de mucha ayuda, porque se dan estas conductas, en las paginas relacionadas con este trastorno y que son lideradas por padres afectados. La informalidad tanto del consultante como del consultor es abrumadora, en muchos casos, y la carencia de presencialidad, puede encubrir actitudes de consejería abusiva, de manera que una forma más para agregar a este artículo tan interesante y bien escrito, es la necesidad de hallar una mediación seria y confiable a través de la presencialidad y la actividad on-line, para las consultorías entre profesionales del tema y los afectados.

    • Exacto, Gina Stella. También ya he visto que en foros de adultos ocurre más o menos lo mismo. Es un tema complejo, por varios motivos, entre otros:
      1️⃣ Porque en los foros hay desde los veteranos, hasta los que acaban de aterrizar al mundo del TDAH. Por tanto, los miembros de un mismo grupo se hallan en distintas fases -digamos- informativas y formativas acerca del TDAH. Unos son “padres de largo recorrido”, que llevan años informándose y formándose. Otros llegan a estos foros con el mayor desconocimiento porque les acaban de diagnosticar a los hijos y ni siquiera habían oído hablar del TDAH.
      2️⃣ Porque hay tantas sensibilidades como personas. Algunos creen que “su” verdad es la única y la imponen categóricamente. En el otro extremo, hay los que dudan hasta de sí mismos, con lo que se pasan la vida preguntando, dudando, sin tomar decisiones desde la propia responsabilidad y cambiando de parecer como veletas. Y acaban por no hacer nada y seguir angustiándose y lamentándose en los foros.
      En fin, que lo que sí les une a todos, es la preocupación por sus hijos. Aunque la manera de gestionarlo sea distinta y eso también depende de la cultura y la sensibilidad social de cada país e incluso de cada familia. Muchas gracias por tu aportación.

    • Excelente artículo que pone de manifiesto lo que ocurre en casi todos los foros de cualquier enfermedad o trastorno. Me ha hecho tomar conciencia que debemos ser todos más responsables con lo que decimos en las redes socisles.

      • Gracias por tu comentario, Juan Antonio. Aunque te respondo un poco tarde (muchos meses tarde 🙂 )porque algo falló en mi web y el sistema no me “avisó” de tu mensaje. Y sí, es cierto, lo que dices, que suele ocurrir con todas las enfermedades o trastornos. Yo antes participaba mucho en foros de TDAH y problemas de aprendizaje. Ahora, mucho menos porque, además de todo lo que he comentado en el artículo, se repiten hasta la saciedad las mismas preguntas y dudas que mucha gente hace sin siquiera haberse paseado un poco, ni que sea para tener un primer barniz informativo. Gracias por tus palabras y sí, ojalá seamos todos un poco más responsables.

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